Imagine un paraíso apartado enclavado en un campo sereno, una comunidad cerrada diseñada por el renombrado arquitecto Manuel Cervantes. Aquí, en medio de colinas y paisajes exuberantes, se encuentra su casa de campo, una obra maestra de brillantez arquitectónica. Inspirada en un concepto de la granja a la mesa, la finca cuenta no solo con lujosas viviendas sino también con establos para sus queridos caballos. Una impresionante casa club con vista a un lago tranquilo y canchas para diversas actividades recreativas ofrece el lugar de reunión perfecto para amigos y familiares. Con vistas impresionantes que se extienden hasta donde alcanza la vista, cada momento que se pasa en este paraíso es un festín para los sentidos. Salga para explorar los jardines meticulosamente cuidados o sumérjase en la atractiva piscina y el jacuzzi. Y cuando la aventura llama, la vibrante ciudad de Avándaro está a solo 20 minutos en auto y ofrece infinitas posibilidades para la exploración y el disfrute. Bienvenido a su propio retiro privado, donde el lujo se encuentra con la naturaleza en perfecta armonía.